16 de mayo de 2010

De camino a Boston

Estoy escribiendo este post directamente en el avión, que ya se me empieza a hacer pesado, así que sólo contiene detalles de mi viaje hasta antes de aterrizar.

Mi vuelo supuestamente salía a las 15:15 de Heathrow, pero cómo no quería que ningún imprevisto me fastidiase he llegado al aeropuerto con muchísimo tiempo.

Menos mal. Nada más llegar veo en las pantallas que mi vuelo está cancelado, y que hable con American Airlines para intentar coger otro. Voy para el mostrador, y me dan un billete para ir con Virgin, que sale a las 15:05. Perfecto.

Me acerco a los mostradores de Virgin para facturar, y un americano sonriente me pide que le muestre una prueba de mi viaje de vuelta, porque como Visa Waiver, no puedo estar en el país más de 3 meses, y si no muestro pruebas de que no los voy a estar, no me dejan embarcar.

Como el viaje de vuelta es dentro de 5 semanas, no me he molestado en imprimirme el itinerario ni nada... así que me ha tocado ir otra vez a los mostradores de American Airlines a que me lo impriesen ellos. Menos mal que no iba con el tiempo pegado...

Lo bueno de cambiar a Virgin es que cada asiento tiene su propia televisión donde puedes ver películas del momento.

La primera que he visto ha sido Invictus. Peliculón. Peliculón increíble. La película está basada, para los que no la hayan visto, en Nelson Mandela, y en cómo utiliza el mundial de Rubgy para intentar unificar su país.

Tengo que reconocer que de la historia sudafricana (bueno, de la historia de Africa en general) sé poco o nada, y es bastante triste, puesto que uno de mis mejores amigos en Londres es sudafricano. Lo único que sé de la historia de Mandela, es que cuando yo era pequeño (unos 8 o 9 años), llegó un día mi profesora Mercedes a clase y nos dijo que aquel era un día histórico, porque un tal Nelson Mandela había llegado a presidente de Sudáfrica, y que eso era bueno porque era negro.

Sí, estoy seguro que nos dió razones más profundas de porqué eso era bueno e histórico, pero de eso hace 18 años, y yo tendría 8 años. ¿qué queréis?

La siguiente película que he visto es "Up in the Air". Me ha llamado mucho la atención, y me ha encantado la metáfora de la mochila. Ya la había leído en el blog de Pelocha, pero hasta que no la he visto en el contexto de la película no me he dado cuenta de hasta qué punto yo también la estaba aplicando.

En fin, suficiente sobre el viaje.

Si queréis leer sobre mis aventuras por Boston, stay tuned!

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